lunes, 2 de abril de 2012

1.- El comienzo

La paternidad… que grande suena eso verdad? De hecho es algo a lo que uno nunca puede decir que está suficientemente preparado para afrontarlo. Te pueden venir momentos de valentía sin igual en los que piensas que estás listo para dar el paso, pero seamos sinceros, al rato te vienen a la cabeza miles de razones por las que no darlo es la mejor opción. Que si aún soy joven, que si mi trabajo me absorbe mucho tiempo, no tengo trabajo, quiero viajar, no sabría qué hacer con un niño, me encanta salir de fiesta… hay cientos, en serio, solo párate por un momento a pensar en alguna y seguro que te salen, es más, te reto a que aún teniendo hijos pienses en un motivo para no tenerlos y buscando, aunque sea en lo más profundo de tu negro corazoncito aparecerá alguna. Pero resulta, que como esto va de haber dado el paso, me dejaré de tanta pamplina anti gestación y me posicionaré en el punto en el que ahora mismo me encuentro, a unos meses de asistir al nacimiento de mi hija.